Hace dos años, el presidente Putin prohibió al jázaro, Jacob Rothschild y su camarilla bancaria del Nuevo Orden Mundial operar en territorio ruso "bajo cualquier circunstancia", y ahora, tras su reciente victoria electoral, Putin ha prometido continuar "protegiendo" la economía rusa del peligroso monopolio del dólar estadounidense, para garantizar la soberanía rusa, en un mundo cada vez más globalizado.